ASI NO, PERO NO HE IDO A ESTA HUELGA
Quien haya leido mi cuaderno de bitácora alguna vez sabrá ya de alguna forma de "que pie cojeo" vamos , cuales son mis ideas al respecto de la polÍtica actual, sobre nuestros supuestos líderes públicos y de las instituciones a las que representan. Los sindicatos no se quedan fuera de mi valoración más que escéptica de su utilidad.
No voy a ser totalmente negativo algo tienen de utilidad en esta época de descenso social a los infiernos de la clase media, pero esencialmente en las empresas que mas tienen alcanzado en el ámbito de la protección de los derechos de los trabajadores, suena más a protección de casta que a derechos generales (véase la lucha por el parado o por los colectivos juveniles en los ERES). Y además el mal endémico que los azota particularmente en España: ser las correas políticas de los partidos de izquierda y esclavos del mecenazgo estatal. Así que se hacen especialmente expertos en los brindis al sol y esta huelga general no escapa de esa categoría.
Lógicamente la mayoría de los asalariados, de los que cada vez quedamos menos, teniendo en cuenta el valor intrinseco de cualquier ocupación remunerada y la falta de garra de política , de reivindicación sincera y sin cortapisas, no podemos columpiarnos en un brindis de esta naturaleza.
Alguna vez ya he expresado en esta mi agenda la necesidad de la movilización ciudadana. Y que conste que me he pensado en participar por el solo hecho de incrementar el malestar público ante las actuaciones de los políticos. Pero he decidido no quemar naves en esta ocasión que no ofrece continuidad sinceramente porque NO VA A SER UNA REIVINDICACIÓN PARA CONSEGUIR LA DEROGACIÓN DE LA REFORMA LABORAL O UNA NUEVA MANERA DE GESTIONAR LA CRISIS EN LAS EMPRESAS SI NO SOLO UN PARIPE INSTITUCIONAL.
Desgraciadamente no solo necesitamos una huelga general si no, probablemente sumadas a algunas de ellas, un numero continuado de movilizaciones ante el Congreso de los Diputados para pedir un cambio radical del sistema, que empieze por liquidar a los partidos políticos y sindicatos a la antigua usanza.
Seguire esperando ese movimiento aglutinador que temo no llegara. Me pesa el haber participado en hacer creer que no existe apenas malestar en la Sociedad. El problema, sin embargo, es que es un malestar tan profundo que se manifiesta en la falta de crédito de las instituciones de gobierno político de la nación y que tiene una difícil solución tanto dentro como fuera del sistema: NADIE DA NADA POR NADIE EN EL AMBITO COLECTIVO.
Que no sea por supuesto algo relacionado con el fútbol claro.
En eso ya vi el otro día que parte importante de nuestro pueblo es capaz de saltarse todas las normas cívicas y mantearte el coche si es necesario encima de pisarte tu derecho a cruzar la calle en un semaforo en verde.
Saludos después de esta sequía creativa
O.D.



trozosdedias dijo
yo mi me conmigo
Mañana me contarás ese argumento contundente que has tenido para no haber hecho huelga o, incluso, ese argumento de peso para no haber sido uno más en la manifestación. Me dirás yo mi me conmigo. Me dirás que eres funcionario y ya te han bajado el sueldo y nadie luchó por ti, me dirás que ya trabajas en una empresa donde se respeta el salario mínimo, donde ya se respeta la reducción de jornada a las madres trabajadoras. Me dirás que hay intereses escondidos y no quieres participar en ellos. Me dirás que no pudiste, que hubo algo más importante que hacer. Me dirás que es mejor malo conocido que bueno (del bando de los malos) por conocer. Me dirás que era demasiado tarde, me dirás que tendríamos que habernos manifestado mucho antes y estarás cabreada y cabreado y empezarás a darme razones por las que tendríamos que habernos quejado antes. No vayas a hacerlo porque sabes que esas razones me las sé de sobra. De hecho, también sabes que yo me manifiesto cada día. A mí manera, que es la mejor manera que, de momento, he encontrado. Opino en voz alta, escribo en público y hasta se me hincha de vez en cuando alguna vena cuando me exaspero demasiado en alguna conversación.
Yo, hoy, también te contaré mis argumentos y te contaré que, empresaria, autónoma, parada y estudiante, sí he hecho huelga y sí me he manifestado. Te pediré que no me sobreestimes, no vayas a creer que he ido en tanto que erudita conociendo al dedillo todos los puntos de la famosa reforma laboral, no. Hoy te contaré porqué, porqué he ido.
He ido porque mis padres lucharon mucho para que yo (y tú) podamos vivir en un lugar donde se nos permite opinar, donde se nos permite votar para elegir a nuestros representantes, donde la huelga general es un derecho fundamental de los trabajadores, he ido porque quiero que mis padres (que tanto consiguieron) puedan jubilarse a una edad digna y ahora me toca a mí reivindicarme y salir a las calles por ellos.
He ido porque quiero que mis hijos se encuentren un lugar donde se respeten de verdad esos derechos, donde no se permita que existan empresarios que obliguen al derecho al trabajo, donde el salario mínimo interprofesional sea más de 633,30 euros, donde tengan opción a un trabajo digno.
He ido porque (si algún día conseguimos luchar lo suficiente para salir de esta puta crisis) pueda de verdad crear empleo con mi mini-empresa y tratar dignamente, muy dignamente, a la gente que trabaje conmigo (no utilizo trabaje para mí, ya ves).
He ido, también y por qué no reconocerlo, porque me siento defraudada (según la rae, me siento frustrada y he perdido la confianza o esperanza que deposité en alguien). Porque estoy atónita y porque ya me resulta inaudito que este socialismo permita de verdad que la visita de un señor vestido de blanco que viene del vaticano pueda costar más de tres millones de euros, inaudito que además ese alguien en quien yo deposité mi confianza (según la rae) tenga intenciones de reunirse con él. Inaudito que estas (antes) izquierdas inyecten 250.000 millones de euros a los bancos (la mayor inyección de dinero público jamás realizada a un sector privado). Inaudito, para más inri o mayor recochineo, que el gobierno permita que los bancos nos presten ese mismo dinero (nuestro, en tanto que público) más caro. Indignada porque, además, los sindicatos no luchan por nuestros derechos y se venden por subvenciones. Irritada porque sea más fácil ser julián muñoz que labordeta en esta vida de país socialista. He ido porque estoy cabreada por los 9 millones de euros de la monarquía.
He ido porque iba a ondear con mucho orgullo la bandera republicana. He ido por todos los millones dilapidados en causas negras y porque nuestros profesionales emigran para encontrar mejores opciones. Y he ido porque ya me he cansado y quiero expresarlo.
Si me apuras, y tú mañana sólo me acabas confesando que no has ido porque las manifestaciones en el fondo te dan pereza y te aburren enormemente, me permitiré darte un argumento más para que te animes en la próxima: Es realmente divertido cruzarte con una señora que se atreve sola a increpar a un piquete a los gritos de: ¡viva intereconomía, viva el papa, viva franco! Imagínate para lo que da eso…
http://trozosdedias.wordpress.com
30 Septiembre 2010 | 12:18 PM