¿Que se puede perder?
Conozco una historia nunca contada y muchas veces susurrada que decía así:
Inquirió un hombre santo a la muchedumbre
¿que se puede perder?
la muchedumbre contestaba:
" todo menos a Dios"
¿y donde esta Dios? -golpeó con el verbo el profeta
Nadie supo contestar, algunos musitaban "en todo" otros callaban "en nada"
Dios esta en los hombres justos-respondió el sabio
Dijo Dios antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra: salvaré las ciudades si hay un solo hombre justo. Pero no lo encontraron.
Yo temí ayer recordando esta historia nunca contada: que pudiera perderse un trozo de Dios, un trozo de mi sangre ,un trozo de mi.
Yo temí ayer que el firmamento temblase , que las montañas se derrumbasen que los oceanos lo anegasen todo dentro de mi alma. Solo el dolor de la posibilidad de perder un hombre justo puede producir eso. Y aunque le quiero por encima de su espiritu, pues es mi sangre y eso lo puede casi todo, es su espiritu, su ecuanimidad, su juicio el que mas el mundo echaría de menos.
Porque hombres justos son pocos. Y perder uno es acercarse más a la perdición del mundo. Es alejarse de Dios y caer en la desgracia. Pero ahora no temo.
¡Hermano mío no desfallezcas nunca!
Tu fuerza es la debilidad de los vanidosos y los presuntuosos. Tu ánimo la derrota de la pereza. Tu brazo una palanca que como la de Arquimedes a la Ciencia sirve. !Y que hay de tu comportamiento¡ :un ejemplo de las virtudes cívicas, de la dignidad y de la austeridad de los hombres que pueden salvar a nuestro mundo civilizado del oprobio.
¡Mantente firme te lo ruego!
Tu perseverancia alimenta nuestra esperanza. La esperanza de aquellos con audacia menor a tu fortaleza.
Porque un mundo sin hombres como tú es un mundo en el que no merece la pena seguir soñando.
Te quiere y te admira
Tu hermano


Johnny Batidora dijo
Hermano:
Hay pocas cosas en este mundo que no conocen límites. Una de ellas, es la vida. La vida crece en la roca, resiste el Sol abrasador que altera los cimientos de su esencia, su código, palpita en lo más profundo del mar, bajo presiones inimaginables, crece en medios ácidos que disolverían el más resistente de los metales, sale al espacio exterior abordo de nuestros satélites, aguantando temperaturas muy por debajo del cero... Hay multitud de ejemplos donde la vida demuestra que es inquebrantable, fiel a su equilibrio, resiste el envite de lo externo.
No temas hermano. Si a pesar de eso, la vida fallase, hay otras cosas que, naciendo en ella, y conservando su principio de desbordamiento, no tienen límites. La memoria, transferida o vivida, es un claro ejemplo de ello. Tú hermano, vivirás en mí mientras yo viva, al igual que espero hacerlo yo en ti, pero hay más. Mis hijos y espero que los hijos de mis hijos, y así, sin límites en este mundo de barreras de arena, sabrán de un decadente occidental, y espero que tu ejemplo les enseñe el camino para romper toda barrera, tal y como ahora mismo, leyendo estas líneas, acabas de hacer conmigo. No hay muerte en la vida, hermano, hay muerte en el olvido, como bien sabían lo griegos.
Un abrazo.
27 Julio 2009 | 06:41 PM