Publicidad:
La Coctelera

DIA Y NOCHE DE UN OCCIDENTAL DECADENTE

GUIA PARA OCCIDENTALES DECADENTES QUE BUSCAN LAS CAUSAS DE SU AFECCION Y REHABILITACIÓN DE SU VIGOR.

2 Marzo 2009

TIEMPOS TURBULENTOS

La semana pasada tuve la enorme suerte de poder realizar un viaje a París. Puede decirse que aún me encuentro entre los privilegiados que pueden  consumir y festejar algo importante (en este caso mi aniversario de boda). He tenido el placer de conocer  una ciudad que  no se si será la más bella  pero si la que dispone de más historia y  sin duda de la mayor oferta de arte en Europa. Resultaría enormemente difícil poder contemplar en una misma urbe ecos monumentales de algunos de los momentos o épocas de mayor turbulencia y metamorfosis hacia el cambio para la Humanidad y sobre todo para Occidente. !Ahí lo tienes¡ En una misma plaza, la de la Concordia, el obelisco de Luxor, la Torre Eiffel y la propia ubicación de la guillotina en los procesos revolucionarios que comenzaron en 1789. Se aglutinan en una mirada, desde ese punto del espacio, tres de los emblemas claves del desarrollo de la Humanidad como la conocemos.

 El obelisco también llamado por los griegos "gnomon" era  uno de los exponentes más grandes de las culturas antiguas tanto para la egipcia, que lo creó, como para los usurpadores y plagiadores griegos y romanos que adornaban sus plazas de semejante instrumento  de medición del tiempo a través del sol. Napoleón se enamoró de ellos en Egipto como de otras tantas cosas de esa cultura. Venían a ser la representación ciclópea de un imperio, el imperio de la civilización sobre el caos, la barbarie,  en forma sagrada por el culto al Sol, Ra. Ésta sobrevino cuando el hombre fue capaz de medir el tiempo y por tanto comenzar a ordenar su vida , planificarla ,alcanzar objetivos. En definitiva, hacer valer su voluntad, tanto destructora como creadora, sobre la Naturaleza.

La Torre Eiffel,  por otro lado, es la estética de un cambio en la arquitectura mental humana. A principios de siglo XX insignes de la vanguardia como Eiffel y los ingenieros que diseñaron la Torre eran algunas de las  puntas de lanza de la nueva era industrial que lo inundaba todo. Consecuencia de esa fe en la tecnología, en el poder de la industria, del acero como herramienta, se produjo un cambio sin precedentes en la concepción estética de la belleza , de los medios , el nacimiento de un nuevo hombre en continua adaptación con un medio cibernético y en convicencia con las máquinas. Fruto fue de ello la consagración del acero como material de culto, obra capital encarnación del  poder de la civilización cuyos logros se cifraban en las máquinas con esqueletos de ese material como cima  de su orgullo. La Exposición Universal de París fue la cumbre de esa época llena de nuevos inventos y la Torre Eiffel el ejemplo estético por antonomasia de ese hombre de principios del siglo XX. Un animal racional fruto de la evolución que no veía límites a su expansión por el mundo y por otros mundos como Julio Verne evidenciaba en sus novelas. Era el  colofón a la fe en la Ciencia , la religión de su recién estrenada condición. Una religión que lo podía todo a ojos de sus acólitos y habría nuevas vías en el espíritu. El mundo del trabajo en el que se convertía al hombre en un apéndice de la máquina , alinenado por ella era la cruz de una moneda que  por la otra cara le investía como monje-guerrero de la nueva fe en el progreso continuado, la precisión , la disciplina y el orden como ya expresó Jünger en su obra visionaria el Trabajador.

En último término y tomando la máquina del tiempo otra vez llegamos por un lado a la libertad y por otro al terror revolucionario , a los tiempos turbulentos , la tierra de nadie entre el orden y el caos, la guillotina, que se ubicaba en la Plaza de la Concordia o Plaza de la Revolución hasta la caída de Robespierre. Las nuevas élites hacían equilibrios para dar bocanadas de aire a la recién nacida Nación francesa. Tiempos en que se ajusticiaba a los reyes y las reinas y a los líderes revolucionarios venidos a menos, los girondinos o los jacobinos. Tiempos en que los hombres alumbrados por una figura femenina llamada Libertad y otra Nación eran capaces de arrostrar los peligros más inciertos y afrontar la muerte sin pestañear. En que generales salidos del pueblo como Napoleón decidían la suerte de la República a base de improvisación, entusiasmo y temeridad junto con un pueblo entregado a la Igualdad y a la Gloria.

Los ecos de estas épocas que aún se oyen en esa explanada me han llevado a reinterpretar los hechos actuales.

Estamos probablemente en una época parecida a la de la Exposición Universal o la época precedente a la Revolución Francesa. Una época en que en un lado de la moneda se encuentra  agazapada la figura de una nueva élite y en el otro la posibilidad de una reacción tan poderosa que deje a esa élite esclavizada por largo tiempo. Después de la Revolución  y de Napoleón se reinstauró la monarquía y tuvieron que llegar los primigenios movimientos obreros, La Cómuna, para reinstaurar la República en Francia. Los primeras fuerzas revolucionarias de hombres apenas con palos tuvieron que luchar contra todos los ejércitos profesionales de caducos principios de las viejas monarquías ganando a fuerza de pasion por su Nación y por su ciudadanía recién estrenada. De la misma forma la clase media agazapada en la sombra del crecimiento economico asimétrico de los últimos años y los restos del Estado del Bienestar espera su oportunidad. Una oportunidad que va a depender de los líderes que la abanderen , que alimenten sus sueños o aligeren sus cadenas  y de su toma de conciencia como clase como élite de poder.  

Es cuestión de tiempo.

Despertad de la ilusión creada por los magos de la torres de oro.

Levantad la cabeza hacia al cielo.

Respirad el aire helado de las montañas y el olor a tierra de las grutas que llevan a las entrañas del mundo.

Ya se sienten las turbulencias. Agarraos. Pero no olvideis buscar al piloto de la nave que os lleve a Ítaca sin naufragar en el intento.

servido por occidental-decadente sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de occidental-decadente

DIA Y NOCHE DE UN OCCIDENTAL DECADENTE

ver perfil »
contacto »
EN EL ENSORDECEDOR MURMULLO DE LA CASCADA DE INFORMACIÓN DE LA RED DEJO MI VOZ PARA QUIEN LA QUIERA O LA PUEDA OIR: MIS IDEAS ,PESADILLAS , ILUSIONES , SUEÑOS... ecoestadistica.com

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera