LA PROFUNDIDAD DE LAS PALABRAS-UNA ETIMOLOGIA EN LOS ABISMOS
Saludos a todos. Quiero terminar y comenzar el año con una nueva sección de artículos en la que deseo ahondar en los caminos ocultos, caminar por los senderos mas angostos y por los bosques de magia mas diabólica que deban ser traspasados para atisbar en alguna medida quienes somos. En esa búsqueda que me atormenta, espero haceros arrostrar tantos peligros como los que yo sufro cuando me adentro en las lindes de lo desconocido de mi interior.
Sed bienvenidos. Esta etimología carece de valor sin compartirla .
Al igual que las grandes navegaciones y descubrimientos, estos pensamientos no tienen gran utilidad en la soledad de alguien que no sea un místico. Sírvanse ustedes mismos queridos lectores desconocidos.
Espero, en mi egoísmo , mis palabras levanten tantos fantasmas o inquietudes como a mi . Respirad hondo antes de sumergirnos en las fosas abisales...
"Sinceridad"
Normalmente nuestra sinceridad es la Mentira del Santo o la Verdad del Diablo.
Nuestra sinceridad es muchas veces la espada afilada de nuestro enemigo o la valla más alta que nos ponemos nosotros mismos para superarnos o quedarnos a un lado del camino.
Cuando se elogia la sinceridad pensemos siempre en el escudo que supone la mentira para el que esto dice.
Si la sinceridad fuera endémica en el hombre la sociedad sería imposible.
No hay nada más hermoso que una mujer o un hombre inteligente y sincero. Es como los pájaros de hermosas alas y colores vivos pero que apenas pueden volar. O aquellos peces tropicales de los acuarios de coral . Un simple cambio de temperatura puede matarlos.
La sinceridad es como la altanería. Sólo se hace uso de ella cuando el ejercerla tiene vistas de no llevarnos a perjuicio alguno.
La sinceridad como dogma lleva al aislamiento, la santidad y la muerte, probablemente en martirio. No hay religión más dura ni terapia de humildad más grande que ser sincero consigo mismo y con los demás.
La sinceridad debería ser filosofía. Sólo debiera aplicarse a las cosas importantes.
Para la mayoría de las personas la sinceridad es como el dinero. Es un medio de intercambio, es bien escaso y se guarda para necesidades graves o grandes caprichos.
La mentira en su expresión más noble es aquella que viene de una cierta utilización de la verdad, la moral y la astucia. Esa mentira es el prestigio.

